Hijos de la primavera

martes, 12 de abril de 2011

LA BRÚJULA DE LA VIDA




Cuando percibas
que con cada desprecio de la vida
se van desprendiendo
pequeños trocitos de ti.

Cuando notes
que con cada vacío de tu existencia
se abre una grieta en tu alma.

Cuando creas
que cualquier esperanza
ha perdido su color,
y sólo existe el gris.

Cuando intentes no pensar,
pero cada rincón de tu mente
albergue pedacitos
de pensamientos que hieren.

Cuando la pena sea tan grande
que te engulla,
sin dejar rastro alguno.

Cuando explote
la delicada burbuja de tus sueños,
dentro de la cual descubriste
un atisbo de felicidad.

Recuerda que un día
 aprendiste que puedes salir
del valle de la oscuridad
para reencontrarte contigo misma;
que, si abres bien los ojos del alma,
encontrarás el faro que te mostró
el norte en la brújula de la vida,
y podrás recordar los pequeños detalles
que dibujaron los fugaces,
pero inolvidables
destellos de luz y color
que atravesaron las rendijas
de aquellos días en los que descubriste
que la fuerza está dentro de ti.




Givés

Imagen: Google
 
 

(Este pensamiento en voz alta nació como respuesta a una petición de una gran amiga que quería ofrecerlo como presente a un puñado de mujeres valientes, con una fuerza arrolladora, compañeras en el viaje de la vida.
 
Hoy, de nuevo, lo pienso en voz alta, pero esta vez lo hago como ungüento sanador a aplicar a mi propia herida.)

Givés

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Federico García Lorca

Federico García Lorca
Comprendía y defendía a los más débiles y marginados... ¿Fue ésa la razón que encontraron sus asesinos para llevar a cabo su absurda muerte? ¿O quizá la causa fue la envidia que despertaba la fama mundial que estaba adquiriendo a través de su obra que criticaba las injusticias, así como la rancia sociedad que imperaba (e impera) en España? ¿O, tal vez la causa pudo ser su inclinación sexual la que, entonces como ahora, molesta tanto a algunos? Quizá nunca lo sabremos con total certeza, pero que no intenten confundirnos, porque el mundo siempre los señalará con la punta de su dedo por haber arrancado de las entrañas de la cultura a uno de sus más excepcionales representantes. Federico García Lorca es, junto a Miguel de Cervantes, el autor español sobre el que más estudios, tratados y biobrafías se han escrito. Su muerte bien pudo haber sido una de sus obras en las que solían aparecer: la injusticia, la tragedia, la muerte, la sangre, la sinrazón de la sociedad española a través de metáforas y símbolos como: la luna, la sangre, el metal, las hierbas... Murió en su Granada natal.

SONETOS DEL AMOR OSCURO

Vicente Alexander dijo sobre estos sonetos, por desgracia inacabados, de Federico García Lorca: "... Recordaré siempre la lectura que me hizo, tiempo antes de partir para Granada, de su última obra lírica, que no habíamos de ver terminada. Me leía sus Sonetos de amor oscuro, prodigio de pasión, de entusiasmo, de felicidad, de tormento; puro y ardiente monumento al amor, en que la primera materia es ya la carne, el corazón, el alma del poeta en trance de destrucción. Sorprendido yo mismo, no pude menos que quedarme mirándole y exclamar: '(...) ¡qué corazón! ¡Cuánto ha tenido que amar, cuánto que sufrir!' Me miró y me sonrió como un niño. Al hablar así no era yo probablemente el que hablaba. Si esa obra no se ha perdido; si, para el honor de la poesía española y deleite de las generaciones hasta la consumación de la lengua, se conservan en alguna parte los originales, cuántos habrá que sepan, que aprendan y conozcan la capacidad extraordinaria, la hondura y la capacidad sin par del corazón de su poeta."






EL AMOR DUERME EN EL PECHO DEL POETA

Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!


Federico García Lorca

La Generación del 27 contra la injusticia imperante en pleno siglo XXI

La Generación del 27 contra la injusticia imperante en pleno siglo XXI
"...el silencio nos convierte en cómplices..."